Esta noche sabrán que el Señor
vendrá a salvarnos y por la mañana contemplarán su gloria.
Dóminus dixit ad me: Fílius meus es tu, ego hódie génui te.
Vel:
Gaudeámus omnes in Dómino, quia Salvátor noster
natus est in mundo. Hódie nobis de cælo pax vera descéndit.
Oremos:
Dios nuestro, que cada año revives en nosotros la gozosa esperanza de la
salvación, concédenos que, así como ahora acogemos a tu Hijo, llenos de júbilo,
como a nuestro redentor, así también cuando venga como juez, podamos recibirlo
llenos de confianza.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
El Señor se ha complacido en ti
Lectura del libro del profeta
Isaías
62, 1-5
Por amor a Sión no me callaré y
por amor a Jerusalén no me daré reposo, hasta que surja en ella esplendoroso el
justo y brille su salvación como una antorcha.
Entonces las naciones verán tu justicia, y tu gloria todos los reyes. Te
llamarán con un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor. Serás corona
de gloria en la mano del Señor y diadema real en la palma de su mano.
Ya no te llamarán "Abandonada", ni a tu tierra "Desolada";
a ti te llamarán "Mi complacencia" y a tu tierra,
"Desposada", porque el Señor se ha complacido en ti y se ha desposado
con tu tierra.
Como un joven se desposa con una doncella, se desposará contigo tu hacedor;
como el esposo se alegra con la esposa, así se alegrará tu Dios contigo.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Del Salmo 88
Proclamaré sin cesar la
misericordia del Señor.
Hódie natus est
nobis Salvátor, qui est Christus
Dóminus
"Un juramente hice a David
mi servidor, una alianza pacté con mi elegido: Consolidaré tu dinastía para
siempre y afirmaré tu trono eternamente.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Hódie natus est
nobis Salvátor, qui est Christus
Dóminus
El me podrá decir: Tú eres mi
padre, el Dios que me protege y que me salva. Yo jamás le retiraré mi amor ni
violaré el juramento que le hice".
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Hódie natus est
nobis Salvátor, qui est Christus
Dóminus
Feliz, Señor, el pueblo que te
alaba y que a tu luz camina, que en tu nombre se alegra a todas horas y al que
llena de orgullo tu justicia.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Hódie natus est
nobis Salvátor, qui est Christus
Dóminus
Testimonio de Pablo acerca de Cristo, hijo de David
Lectura del libro de los Hechos
de los apóstoles
13, 16-17.22-25
Al llegar Pablo a Antioquía de Pisidia, se puso de pie en la sinagoga y, haciendo una
señal para que callaran, dijo:
"Israelitas y cuantos temen a Dios, escuchen: el Dios del pueblo de Israel
eligió a nuestros padres y engrandeció al pueblo, cuando éste vivía como
forastero en Egipto. Después los sacó de allí con todo poder. Les dio por rey a
David, de quien hizo esta alabanza: He hallado a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizará todos mis
designios.
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un
salvador: Jesús. Juan preparó su venida, predicando a todo el pueblo de Israel
un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía:
"Yo no soy el que ustedes piensan: Después de mí viene uno a quien no
merezco desatarle las sandalias".
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Aleluya, aleluya.
Mañana será destruida la maldad en la
tierra, y reinará sobre nosotros
Evangelízo vobis gáudium
magnum: natus est nobis hódie Salvátor,
Christus Dóminus.
Aleluya.
Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús
Lectura del santo Evangelio según
san Mateo
1, 18-25
Cristo vino al mundo de la siguiente
manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran
juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un
hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia,
pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor
le dijo en sueños:
"José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa,
porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú
le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus
pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca
del profeta Isaías:
"He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el
nombre de Enmanuel, que quiere decir
Dios-con-nosotros".
Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del
Señor y recibió a su esposa. Y sin que él hubiera tenido relaciones con ella,
María dio a luz un hijo y él le puso por nombre Jesús.
Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor.
Concédenos, Señor, iniciar la
celebración de las fiestas de la Navidad con un fervor digno del misterio que
es el principio de nuestra redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
María, nueva Eva
En verdad es justo y necesario, Señor, Padre
Santo, Dios todopoderoso y eterno. Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos
por el misterio de
Porqu
En ella, madre de todos los hombres, la maternidad, redimida del pecado y de la
muerte, se abre al don de una vida nueva. Así, donde había crecido el pecado,
se ha desbordado tu misericordia en Cristo, nuestro salvador.
Por eso, nosotros,
mientras esperamos la venida de Cristo, unidos a los ángeles y a los santos,
cantamos el himno de tu gloria:
[Misa]
Se
manifestará la gloria del Señor y todo el mundo verá la salvación que viene de
nuestro Dios.
Verbum caro factum est, et vídimus glóriam eius.
Oremos:
Concédenos, Señor, sacar nuevas fuerzas de esta celebración anual del
nacimiento de tu Hijo, que se ha hecho nuestro alimento y bebida en este
sacramento de salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.